sábado, 25 de junio de 2016

¿Bajar los impuestos sube la recaudación?

Otro dicho popular y argumento político habitual, sobre todo en los partidos de derecha pero también para criticar al gobierno cuando éste nos sube los impuestos, es que bajar los impuestos aumenta la recaudación final, pero ¿es esto cierto?
Analicémoslo y veamos si no se trata más que de otra falacia como las anteriores planteadas en este blog.

Por un lado el argumento habitual es que al bajar los impuesto sube el consumo y este aumento de consumo crea un aumento de actividad económica que, aunque con impuestos menores, compensa la bajada de impuestos tanto que incluso se recauda aún más que antes.

Cierto es que una bajada de impuestos reactiva el consumo, ¿pero es consumo interno o es consumo externo?
Será consumo de ambos tipos, seguro. De este modo el consumo interno sí generará más actividad y más impuestos pero el consumo externo generará salida de divisas y finalmente un aumento de la deuda externa, y generará un aumento de actividad ... en los países a los que importamos productos. Si me gasto la bajada de impuestos en un móvil fabricado en Korea, a quien beneficio es a los koreanos, no a los españoles. El crecimiento económico producido por esa bajada de impuestos sería a costa de endeudamiento externo, un crecimiento insano, un aplazamiento del problema nada más.

Esto está relacionado en parte con la falacia de que el aumento del consumo mejora la economía de un país.

Por otro lado está la teoría de la curva de Lafter, economista que inspiró a Reagan en su política económica, bajando el tipo marginal de impuesto de la renta del 71% al 31% durante su mandato.

Con T=recaudación total     y          t=tipo impositivo o presión fiscal.

La idea de esta función es que si la presión fiscal es cero seguro que la recaudación es cero también, pero si la presión fiscal es del 100% destruiremos la economía y la recaudación también caerá a cero.

La recaudación óptima será t* que en este gráfico básico está en medio y sugiere ser de un 50%. En base a esto Ronald Reagan aplicó un gran recorte de impuestos de la renta e impuestos al capital que estimuló la economía americana, al menos en teoría. Pero esto es discutible y algunos le acusan de crear la mayor deuda externa del mundo.

Volviendo a la curva de Laffer, la curva básica indicada arriba es muy simplista y el pico de recaudación máxima puede estar desplazado a la derecha o estar a la izquierda. Donde está de verdad es algo muy discutido, tanto que algunos economistas se ríen pintando una curva como la siguiente






 Buscando podemos encontrar curvas como las siguientes según quien la ponga.





  
Entonces, sea la correcta un pico en t=50%, t=70% o t=70%, la cuestión es que bajar los impuestos sólo incrementa la recaudación si los impuesto son demasiado altos.
Afirmar que bajar los impuestos hace que aumente la recaudación, así en general, es una falacia.

La respuesta correcta sería ... ¡depende!


Los economistas siguen revisando y revisando la curva y publicando artículos tratando de definirla con exactitud, adaptada a diversos países y teniendo en cuenta no solo el efecto inmediato sino también a largo plazo, y redibujándola para cada sector y tipo impositivo, pudiendo variar según a qué impuesto y a quien se carguen los impuestos.

En un estudio bastante reciente, de 2011 de Tabrandt y Hulig obtienen que, dejando los impuestos al capital constantes, el efecto sobre la recaudación de variar los impuestos sobre el trabajo es así:

de modo que en los Estados Unidos aun hay  margen para subirlos pero en Europa y están muy altos y cualquier subida produciría efectos mínimos.
Los autores además adaptan el gráfico incluyendo el efecto sobre la inversión en capital humano (educación) por parte de las familias
con esta consideración Europa ya está en máximos. Poco margen nos queda a los españoles.

Respecto a impuestos a las empresas, subir los impuestos a las empresas no se refleja directamente sobre el consumo sino sobre la inversión. Si subimos los impuestos a las empresas por encima del óptimo, estas tienen menos dinero para invertir en hacer crecer la empresa, en mejorar su productividad y competitividad, en crear nuevas empresas; las empresas entonces languidecen, quedan anticuadas, y mueren por la competencia de otras empresas extranjeras que sí invierten y progresan. Chris Edwards del Cato Institute nos ilustra con el siguiente gráfico donde se aprecia lo ocurrido durante las últimas décadas al respecto


 ¿Donde está el punto óptimo de impuesto de sociedades para obtener la recaudación máxima sin perjudicar al crecimiento del tejido empresarial?
En un estudio de 2007, Alex Brill and Kevin Hassett del "American Enterprise Institute" calcularon que para el impuesto de sociedades el tipo ideal para maximizar recaudación estaba en el 25%


 mientras en los 80 el pico estaba en el 33%. Calculado ello para un efecto a 5 años vista.

 Trabrand y Hulig también calculan unos gráficos para el caso de los impuestos "al capital", mostrando que el efecto sobre la recaudación, sobre todo en Europa, es mínimo tanto al bajarlos como al subirlos salvo si nos pasamos subiéndolos.
Segun esta última curva de Laffer, casi daría igual eliminar el impuesto de sociedades que subirlo al 70%, pero hay que tener en cuenta que los países con impuestos de sociedades del 18% o del 12%, como Hong Kong o Irlanda son los de mayor crecimiento empresarial y los que al cabo del tiempo recaudan más en impuestos de sociedades.



No podemos despreciar el efecto de los impuestos, principalmente los impuestos sobre sociedades y el capital, sobre el crecimiento de la economía y no sólo sobre el efecto a corto plazo en la recaudación de impuestos.
Una gran subida de impuestos puede ser "pan para hoy pero hambre para mañana".
A muchos estudios se les critica no tener en cuenta este efecto.

Aquí os dejos la información. Vuestras son las conclusiones.





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