sábado, 2 de julio de 2016

La falacia de que la deuda pública es imposible de pagar

Tras las falacias económicas estudiadas anteriormente pasamos a la cuarta falacia, la que dice que la deuda de muchos países, Grecia, España, italia... es imposible de pagar, es impagable, y por eso hay que hacer un impago y conseguir una quita de dicha deuda.

Empecemos por aclarar que una falacia es algo que parece lógico pero que no resiste un análisis un poco más profundo. Es una consecuencia de usar "sólo" el sentido común cuando un problema determinado necesita de mucha  mayor profundidad de análisis lógico. El tan cacareado sentido común suele ser causa de razonamientos erróneos.



Pero volvamos a la falacia que tratamos. La deuda. Eso de que no se puede pagar porque es excesiva... pues como decía mi padre "ni sí ni no sino todo lo contrario". Sí se puede pagar si estamos en superavit presupuestario, con lo que nos sobra dinero cada año para ir amortizando deuda. Naturalmente si hay déficit presupuestario, pues no amortizaremos deuda sino que necesitaremos incrementarla.
Pero hay más posibilidades. Existe la solución de la inflación. Aunque no amorticemos deuda, si hay inflación dicha deuda es relativamente más pequeña. Es como el dinero en el banco que cada año vale menos por culpa de la inflación. ¡Bendita inflación, mana de los endeudados!
O simplemente un incremento de los ingresos año a año que nos permita ir reduciendo la deuda o al menos que dicha deuda sea menor en relación a los ingresos. Por ejemplo España debe alrededor de un billón de euros, el 100% de su PIB, si crecemos y mantenemos la deuda ese porcentaje bajará aunque sigamos debiendo el mismo billón de euros.

Por último hay que considerar lo más importante. La deuda de los estados, y también de algunas grandes empresas, simplemente no se devuelve, se refinancia.
Es decir, si el mes que viene vencen bonos del estado por valor de 5000 millones de euros, primero el estado emite nueva deuda por ese valor, o algo más para ir gastando, y con ese dinero nuevo que le prestan devuelve los 5000 millones que vencían. Hemos refinanciado nuestra deuda.

Así ha sido y así será durante muchos años. La deuda no se devuelve ni se devolverá, ni falta que hace, se refinancia, al menos mientras el mercado confíe en el país que la emite, en su crecimiento, en su capacidad para controlar su gasto, en sus ingresos. Si no hay confianza entonces nadie quiere la deuda que emites, no te refinancian salvo a intereses elevadísimos, a veces superiores a un 10% anual y entonces si tienes un problema; el problema de unos intereses que te ahogan y que hacen crecer tu deuda. Si eres confiable los intereses son bajos y no hay problema. Mírese Japón con su 200% de deuda respecto a su PIB y unos intereses casi cero.

La meta es ser tan confiable como Japón, no como Grecia.
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